La actividad industrial argentina volvió a mostrar señales de debilidad durante julio. Según estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina, la producción cayó 0,6% frente a junio y acumula un retroceso cercano al 2% en lo que va del año.
En la comparación interanual, julio habría mostrado una mejora de alrededor del 1,4%. Sin embargo, desde la UIA advirtieron que el crecimiento responde en parte a una baja base de comparación y que todavía no puede hablarse de una recuperación sostenida del sector industrial.
Entre los sectores con mayores dificultades aparecen la construcción y la industria automotriz. Los despachos de cemento bajaron 4,6% mensual, mientras que la producción de vehículos retrocedió 6,8% y acumula una caída del 18% frente al año pasado. También disminuyó el consumo eléctrico de los grandes usuarios industriales.
Otros rubros mostraron un comportamiento más favorable. La producción de acero creció 3,4% respecto de junio, mientras que algunos segmentos de alimentos y bebidas registraron leves mejoras. Pese a esto, varios indicadores industriales continúan muy por debajo de los niveles alcanzados en 2022.
La UIA señaló que durante el primer semestre la producción industrial cayó 2,2% interanual, con fuertes bajas en bienes durables, indumentaria, cuero y calzado. El desempeño de los próximos meses será clave para determinar si la actividad logra salir del período de estancamiento que atraviesa desde mediados de 2025.

